El asunto del tiempo

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El asunto del tiempo

MI amigo Carlos Alberto Solano, generosamente me comparte este artículo , del cual hago unas cortas referencias sobre el apasionante asunto del tiempo, desarrollado por Kant cuando habla de los juicios sintéticos a priori en el tema de la Conciencia, la experiencia y la intuición… y que entonces aprovecho para regalar a todos en el inicio del 2011.

“El tiempo no es como un rio, el tiempo no se atrapa sino que es algo que la mente va construyendo. El tiempo no es lo que pensamos, no es un rio que pasa frente a nosotros, sino que es una fabricación de la mente”. Es el resumen de Carlos Alberto introduciendo el tema.

Lo anterior se comprueba fácilmente analizando la relatividad del tiempo en un salón de clase. Difícilmente al docente le es suficiente el tiempo para desarrollar las actividades planeadas y las manecillas del reloj van velozmente consumiendo los minutos. Para el alumno, en cambio, las manecillas son lentas y a veces parecieran detenerse.

En otra representación que se me antoja pensaríamos en un periodista, un entrevistado y su amiga. Esta última espera ansiosa el fin de la cita para ir a almorzar. El entrevistado afanado por su amiga, ve correr el tiempo lentamente. Sin embargo, en otras circunstancias podría aprovechar el tiempo para aumentar visibilidad o publicidad desarrollando sus pensamientos de acuerdo a las preguntas del interlocutor. En este caso, al olvidarse del almuerzo y su afanada compañera el tiempo irá rápido. Para el periodista… siempre habrán varias preguntas adicionales por hacer… pero el tiempo se agotó rápidamente. Y la amiga del entrevistado… aburrida…!

De ahí la necesidad de “construir el tiempo”. La mejor manera es desarrollar una agenda en donde se disponen las tareas a realizar con espacios y tiempos definidos en términos de urgencia. Con este solo ejercicio me convierto en amo del tiempo y no al contrario.

Sin agenda, me dedico a una sola tarea y el 90% de las actividades se quedarán sin realizar porque ésta consumirá todo el tiempo. Quiere decir que la utilización del tiempo depende de la planeación de los deberes. Al destinar un espacio y tiempo concreto a cada acción, la mente se pone en movimiento antes de iniciar la actividad. Y sucede que al suspender la labor, la mente continúa trabajando en ello a través del paracerebro o pensamiento lateral, a nivel inconsciente. De tal manera que cuando regreso a la tarea dispuesta en un esquema de planeación juiciosamente elaborado, la mente me da agradables sorpresas, con una comprensión e inteligencia inusuales sobre el tema, además de la sensación de eficiencia por estar chuleando constantemente muchos deberes realizados. Esto crea una fuerza cinética que muchas veces es la responsable del éxito.

David Eagleman habla de cómo la mente teje el tiempo, -me comparte Carlos Alberto-. (Hay Festival, Cartagena. Colombia. Enero, 2011) De niño, cuando tuvo la experiencia de caer del techo de su casa, vio cómo el mundo transcurría en cámara lenta en los instantes de miedo y peligro. Tiene que ver con la conciencia, de la misma forma que algunos perciben olores en los sonidos, formas en los olores, texturas en los sonidos. Siempre hay dos canales diferentes para entender lo que sucede a mi alrededor, dice Eagleman.

Personas que han tenido la experiencia de acercarse a la muerte, cuando están muy asustadas, perciben todo mas despacio, como si el tiempo se moviera lentamente, como cuando caí del techo -refiere Eagleman.

La ciencia aun no tiene una buena explicación, pero en mi experimentación -dice- he concluido que el tiempo no es algo que la mente atrapa, es algo que la mente está activamente construyendo.

Antes se pensaba que el tiempo era como un rio fluyendo -continúa. En un laboratorio se pueden crear fácilmente ilusiones del tiempo haciendo pensar a alguien que algo dura mas o menos de lo que realmente dura. O hacer creer que algo sucedió antes de otra cosa: “Todo esto indica que el tiempo no es lo que pensamos”, – concluye categóricamente, … no es un rio pasando frente a nosotros, sino una fabricación de nuestras mentes.

No tanto como sucede en la película “Matrix”, porque es un asunto relacionado con la memoria mas que con el flujo del tiempo: “Cuando estás asustado por tu vida, lo que sucede es que tu mente escribe más memorias, y como resultado cuando miras hacia atrás al evento, tienes la impresión de que pasó mucho tiempo. …es un buen camino a la conciencia”.

Mi conclusión: hay una verdad cierta: el 80% de las cosas… se quedan sin hacer, -siguiendo el principio de Paretto-.

Solo tenemos tiempo para el 20% y para los buenos amigos.