Autoempleo

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Mi buen amigo Jorge Gil me ha concedido el honor de participar en su último libro “300 días de vacaciones al año” http://www.300diasdevacaciones.com/  #300diasdevacaciones  @GilLarsson  @Jorgeserr7

Álvaro Grisales A. (@alvarogrisales en Twitter). Es gestor de la página www.alvarogrisales.com y docente virtual. Es uno de los mejores ejemplos que hemos encontrado en cuanto a cómo independizarse de tu trabajo. Es cierto, que una persona que ha escrito un libro titulado: “El arte de madrugar” no puede ser vago, pero más cierto aún es, que ninguna persona que se dedique al autoempleo puede definirse como tal. Nunca debemos confundir libertad con pereza. Son dos conceptos totalmente opuestos. Es más, tal y como hemos explicado a lo largo del libro, para alcanzar cierta libertad laboral, se precisa en los inicios de una ardua disciplina. En la entrevista, Álvaro nos confesaba que “el elemento fundamental para lograr el éxito en una persona dedicada al autoempleo es la disciplina”. Pero, ante tal pregunta Álvaro prosigue, dado que su negocio se fundamenta en Internet, y concreta más en la pregunta afirmando que “yo no hablaría tanto de autoempleo, pues esto supone una relación de dependencia así no tenga un jefe encima. En este caso el jefe sería “la agenda”. Me explico: un empleado cuando no acude a sus labores, el trabajo queda sin hacerse. En mi caso, Internet permite automatizar los procesos y delegar funciones de tal manera que puedo ausentarme sin que esto afecte la eficiencia y los resultados. Dado lo anterior, el hábito fundamental para alguien dedicado a actividades en Internet es el de rodearse de personas más inteligentes que él, de tal manera que, en su ausencia, las cosas funcionen mejor. Y, por supuesto, la automatización hace gran par te del trabajo”.

                                                                          

Al preguntarle sus preferencias y valoraciones ante unos importantes ingresos o la libertad de horarios, Álvaro no duda en afirmar que elige disponer de ambos, y lo explica de la siguiente forma: “Ambos, por estar íntimamente relacionados. En cuanto a los ingresos, hablamos de “Ingresos Marginales o Pasivos”, quiere decir que no necesito estar encima del negocio para que este produzca un retorno satisfactorio —como lo explicaba anteriormente—, de lo cual se desprende una flexibilidad notable de la agenda en términos de la capacidad para delegar en mis empleados, quienes pueden trabajar desde otro país en horas del día o de la noche, o en mi propio tiempo, cubriendo las necesidades de mis alumnos desde un aeropuerto o un sofá mientras veo un partido de fútbol”. Aunque sus palabras son especialmente contundentes y alentadoras, nuestra par te favorita de la entrevista se desprende al preguntarle por sus mejores y peores recuerdos de la vida emprendedora. Entonces nos impregna con la pasión y las ganas de crear su proyecto, algo que le otorga especial  satisfacción. “Yo soy el programador, yo escribo el programa, yo uso el programa —como bien dice Stephen Covey—. Mi mejor recuerdo consiste en que todo lo que tengo lo he construido con mis propias manos, par tiendo de apenas un viejo computador personal. Esto produce gran satisfacción. Aunque para disfrutar de ello ahora, hay que pagar un alto precio, durante largo tiempo, para luego disfrutar la cosecha”.

Parafraseando a Confucio, “elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. Encuentra ésta y otras 80 historias de casos reales en este libro.